lunes, 18 de septiembre de 2017

OLA DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

“No me pegues todavía. Que los niños se vayan al colegio y después puedes hacer de mí lo que quieras” Luzmila De la Cruz,…..citando a una mujer del distrito de SJL, víctima de violencia.




En las mañanas al leer los periódicos, en las tardes al oír la radio, o en las noches al ver los noticieros. En cada momento del día nos topamos con terribles noticias relacionadas la violencia de género y al feminicidio: “La estranguló y quemó”, “La asesinó por celos”, “Muere mujer asesinada por su pareja”... los casos son cada día más y más y no tienen cuando acabar. ¿Existe un plan serio para solucionar el problema? ¿Hay avances que conduzcan a terminar con la violencia hacia la mujer?

¿Ha abandonado el Estado a las mujeres?

Ningún hombre se levanta y dice: hoy día la quemo y la estrangulo, creo que esto va de a pocos, y todo es un proceso en el cual la víctima se despersonaliza, y el agresor adquiere una condición mucho más predominante. Creo que el Estado ha dejado desprotegidas a las mujeres, y ha tomado los casos con pinzas en lugar de atacarlo de raíz y buscar rápidas soluciones a esta ola de violencia y feminicidios.



¿Cuán importante son las lenguas de origen en los casos de violencia a la mujer?

Algunos casos que ocurren en la capital del país hemos podido conocer a través de las noticias. Sin embargo, ¿qué sucede en el interior del país? ¿Quién protege los derechos de las mujeres en esos lugares? ¿Son considerados siquiera casos de feminicidio o tentativa?
Existe una ley de lenguas que señala que todas las lenguas originarias (sin excepción) son oficiales en las zonas donde predominen. Sin embargo “es ley muerta, puesto que en la práctica no pueden desarrollar todos sus derechos con su lengua”. En provincias, las comisarías y municipios son dirigidos y atendidos en su mayoría por funcionarios que tienen al castellano como única lengua. Entonces las denuncias de las mujeres son mal atendidas o de plano no son tomadas en cuenta.
Al interior del país no existen traductores en todos los espacios oficiales, y cuando los lugareños quieren participar como funcionarios el Estado no los contratan porque les piden un competente manejo del castellano. “Es un círculo vicioso”. ¿Qué hacer, entonces?


ALGUNAS ALTERNATIVAS DE SOLUCIÓN:

Lo primero. Denunciar los casos, no callar y asesorar como se debe a las víctimas es sin duda un gran paso. No esperemos a ver más mujeres quemadas, ni estranguladas, ni violentadas.

Mas prioridad a la salud mental
En nuestro país existe una insania de la gente que está ligada a un “desequilibrio en la salud mental”. Un tema a trabajar es el trato a la salud mental, sobre todo en los colegios. “Hay que enseñarle a los niños y niñas qué es violencia y que no deben nunca aceptarla”.
Plantear la inclusión dentro de los servicios de salud al tratamiento de salud mental porque esto "es un problema psicológico".

El machismo como origen
El machismo es una de las principales causas de agresión física y psicológica a las mujeres; una de las principales razones erróneas para que se llegue a la violencia o al terrible desenlace de la muerte.
Romper con el 'modelo de hogar' (en el que la mujer no debe sobrepasar sus ideas) que muchos hombres tienen es actualmente una de las más difíciles tareas. Terminar con ese mito que porque el abuelo pegó a la abuela, el padre también, entonces el hijo cree que también tiene que hacerlo.

Compromiso de todos.
Si bien se ha avanzado en la reducción de brechas y el acceso de las mujeres a la justicia, muchas desigualdades se mantienen en el país. Por ello es necesario el compromiso de todos.